La verdad es que sí, que me duele todo y me parte el alma entender, aceptar y pensar en lo poquito que merecía(mos) este final. Y siempre quien más ama, termina perdiendo.
Lo otro que me partió el alma en 888 pedacitos fue no tener tiempo, ni vida, ni ganas de asimilarlo y/o aprender a vivir con esto, porque todo pasó en 3 segundos y medio y yo soy lenta, marica, l e n t a. Lo que me jode el alma es mirar atrás, o a donde sea, y verme (y saberme) sin él… Porque siempre fue y será así. Extrañar algo que nunca pasó duele bastante.
No puedo más. Renuncio y me voy porque se me acabaron las fuerzas, el ánimo y los cachetes me duelen por todas las cachetadas que recibí, una tras otra. Y otra tras otra. Y otra... y otra.
Empiezo a creer que sí, que “El mundo nos quedó grande”.
Pasa que, como dijo Shakira, "Hoy se me agotó la esperanza porque con lo que nos queda de nosotros ya no alcanza. Soy una mujer en el mundo que hizo todo lo que pudo, no te olvides ni un segundo que eres lo que más he querido en la vida…"
Eres lo que más he querido en la vida.
Ya lo asimilé. Ya entendí. No he aceptado pero lo haré. Ya decidí. Decidí que lo poquito que había no se podía estirar, porque de tanto forzarlo un día se rompería. I don't want to give up about him, I want to be with him… but I can’t. Decidí empezar a caminar por otro lugar, porque pisar sueños teniendo concreto es demasiado para mi gusto.
"Quiero que no tengas que perderme para darte cuenta de que me encontraste".
Del hombre con el que soñé todas las noches por muchos meses, me quedan cosas. Queda una lista de canciones que dicen su nombre en mayúsculas. Quedan las ganas. Infinitas. Queda su sonrisa y su mirada hermosísima. Queda el sonido de su voz. Queda saber que no había nada más que yo pudiera hacer y eso, en el fondo, me da tranquilidad. Queda extrañar. Queda poco de mí, pero I’m unbroken, lo prometí. Queda espacio. Queda vida. Queda todo lo que yo no sabía que podía sentir. Queda rezarles a todos los santos en los que no creo para que la vida le sonría siempre. Queda cada post y reírme de lo cursi que puedo ser. Queda obligarme. Queda el hecho de que si él no me quiere en su vida, no significa que yo no me quiera. Queda mejorar. Queda aceptar. Queda aprender.
La verdad es que me voy y escribo éste post, sin lloraderas nefastas ni dramas absurdos. Me voy tranquila. Sabiendo que siempre, lee bien: siempre, voy a desearte lo mejor y voy a admirar todas esas cositas bonitas que hay en ti. Pórtate bien. Hablamos. Estaré en casa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario